jueves 20 de marzo de 2008

DÍA MUNDIAL DEL AGUA



Un bien común y fuente de vida para todos


YUDITH MADRAZO SOSA





Aunque está instituido por Naciones Unidas desde 1993 para observarse cada 22 de marzo, este jueves se celebra en todo el mundo el Día Mundial del Agua (DMA), en el contexto del Año Internacional del Saneamiento proclamado por el organismo internacional para este 2008.Parece un contrasentido saber que tres cuartas partes del planeta en que vivimos están cubiertas de agua, pero sólo una ínfima cantidad de ésta es dulce, potable y de fácil acceso, situación que se convierte en el desafío más importante para la humanidad en el siglo XXI.En esta ocasión, el DMA se centra en la crítica cuestión del saneamiento. Según declara el director general de la UNESCO, Koichiro Matsuura, uno de los mayores retos que afrontamos en el presente es mejorar el bienestar de los 2 mil 600 millones de seres humanos, equivalente a la mitad de la población del mundo en desarrollo, que carecen de acceso a una mínima purificación."El acceso a agua potable y a servicios básicos de saneamiento es un requisito sine qua non para alcanzar los objetivos del Desarrollo del Milenio relativos a la pobreza, la salud, el género y la sostenibilidad medioambiente. La mejora del saneamiento tendrá repercusiones positivas tanto en la salud humana como en el medio ambiente", expresa Matsuura en su mensaje en ocasión del DMA 2008.Entre los beneficios de la higienización señala la considerable disminución de las enfermedades transmitidas por el agua y, por consiguiente, la prevención del fallecimiento prematuro de millones de personas, así como el incremento del desarrollo humano, la dignidad, la seguridad, en especial de las mujeres y las niñas y el avance de la igualdad de género."En la actualidad hay una necesidad perentoria de abordar la cuestión del saneamiento de manera sostenible, con la participación de todos los interesados y de los gobiernos, las comunidades locales, las familias y los inversores", sostiene.La existencia de un Día como el de hoy nos permite parar mientes en la racionalización de este líquido singular sin el cual no podemos vivir. Es importante tener en cuenta que mientras unos la dejan corre, una alta cifra de personas carecen de las cantidades mínimas para satisfacer sus necesidades básicas. La escasez no se debe, por tanto, sólo a las condiciones naturales de determinadas regiones, sino que en ella inciden el crecimiento demográfico, el despilfarro y la contaminación.Como en otros aspectos derivados del desarrollo y la globalización, también en lo concerniente al agua existe un marcado desequilibrio entre los países ricos y pobres. En estados Unidos, por sólo citar un ejemplo, el consumo medio de este líquido es de 2 mil metros cúbicos por habitantes, mientras en el Níger es de unos escasos 41.